

| Identificación | METRO DE MÁLAGA |
| Ubicación | MÁLAGA |
| Fecha de Proyecto | 2003 |
| Fecha fin de obra | |
| Arquitecto/s | MARISOL GARCÍA TORRENTE. UBALDO GARCÍA TORRENTE |
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1. BASES PARA UNA PROPUESTA: definición de una imagen, definición de una idea. Al acometer el diseño general de las estaciones y paradas de las líneas 1 y 2 del Metro de Málaga, se ha pretendido crear una imagen única de todas ellas. Esta imagen única se someterá a matices, según cada uno de los casos; se parte de la unicidad de la propuesta, para particularizar situaciones, previendo la amplia variedad de posibilidades que un trazado de este tipo puede conllevar. La búsqueda de esta imagen identificativa que fije puntos de referencia para el nuevo modo de transporte, se resuelve mediante una configuración autónoma de formas geométricas, gobernadas por una coherencia global significante. La red revela su presencia, fija la imagen del sistema y exhibe su capacidad operativa mediante la articulación de una serie de superficies, representativas de su función a primer impacto visual, al tiempo que marcan su presencia de modo permanente en el tejido de la ciudad., constituyendo así un conjunto con su propia semiología. Se parte de dos premisas básicas: - Asumir la idea de movimiento, con lo que ello implica en el cambio de percepción ante las diferentes situaciones de uso (espera, tránsito, diferentes velocidades peatonales y trenes...) - Recrear la imagen de túnel animado, diverso, casi vivo, a través de la imagen de los cañaverales de la costa malagueña que, como ente vivo, va cambiando de sección, de color, de tamaño según la época del año. Un túnel que permite la entrada de luz filtrada, indirecta, difusa, discontinua, creando claros y sombras rica en matices. A ambas premisas se ha tratado de dar respuesta planteando la construcción de una piel translúcida compuesta de franjas extrusionadas de tres metros de ancho y 50 cm. de grosor que, con distintos perfiles, van construyendo todo el espacio de las estaciones y paradas. Se crea así un túnel donde una única superficie resuelve el espacio sin solución de continuidad: los andenes se curvan hasta convertirse en paredes y las paredes en techo. Dichas franjas modulan el espacio de manera continua y uniforme, mientras que en los intersticios entre cada uno de estos gajos se vislumbra, bien el exterior, en el caso de las paradas de superficie, bien la caja-contenedor de hormigón en las estaciones subterráneas. El carácter translúcido del elemento permite que, con diferentes tipos de iluminación o según las horas del día, el aspecto sea siempre cambiante y diverso.
2. CONFIGURACIÓN La configuración de los distintos tipos de estaciones y paradas, tanto subterráneas como en superficie, surge de la idea de piel translúcida cambiante que conforma el espacio y la verdadera imagen del metro. Adaptable a cada situación, creará espacios de sección transversal variable. Una piel que define un espacio ilimitado. No limites. Y suaves heterogeneidades que produzcan en el viajero sensación de ingravidez, luminiscencia, diversidad, movimiento. Se pretende generar un espacio inestable, cambiante, matizado, apropiado para la contemplación inmediata e instantánea, en un intervalo-secuencia que define una llegada-parada-salida, como elemento fragmentado y único a la vez. A partir de este concepto básico de piel translúcida, se pueden diferenciar los dos tipos de situaciones, subterránea y en superficie, según las diversas estaciones y paradas, mediante las combinaciones de diversos elementos que darán respuesta a cada una de las soluciones particulares, tanto por el tipo de estación, como por la situación urbanística, topográfica, etc. |










